EL ESTUDIO
Hemos comprobado que cualquier artista dispuesto a hacer el trabajo puede llegar al sonido de los grandes. No es magia ni un talento exclusivo que solo ellos tienen.
Diez años investigando a fondo a los productores que dominan la industria: foros, entrevistas, deconstruyendo sus trabajos parte por parte y, lo más importante, poniéndolo en práctica. Todo eso decantó en un foco fundamental que ordena el proceso en una jerarquía objetiva.
El foco más importante —mucho más que una instrumental con un sonido caro, la mezcla comercial o el equipo con el que se graba, menos en estos tiempos— es una interpretación vocal que cumpla con la emoción correcta en cada parte de la canción y no se desconecte de la energía. Y sobre eso, una producción vocal letra por letra, que vea el ritmo y la intención de cada letra cantada.
Y ahí entra un factor decisivo: la naturalidad.
La naturalidad
La naturalidad es lo principal en la voz popular o cantada. Pero en la música urbana que usa autotune a full, la naturalidad no la define la afinación perfecta: la definen esas fallas e inestabilidades de una voz real. Al corregirlas arruinas la naturalidad y, aunque esté con autotune, desconectas emocionalmente al oyente.
Por eso La Frecuencia no es un estudio de grabación, es un espacio para buscar resultados reales.
Somos la fábrica de chocolate perfecto, pero el envoltorio es tu responsabilidad. Pero pronto te ayudaremos con eso.